fbpx

Trilogía de la Inflación – Parte 2: El Costo del Dinero.

Dejamos marinar la idea de que tanto bancos como gobiernos juegan a un juego completamente diferente al que juega el consumidor final, mientras nos inculcan la mentalidad de acumulación del dinero, e hicimos esto con la finalidad de crear la plataforma para comprender el costo del mismo.

 

Se nos ha inculcado esta forma de pensar ya que nos han dicho, por mucho tiempo, que el dinero es finito. Desde que éramos pequeños. Y en todo caso, el dinero es infinito pues cada vez que un bien o servicio es intercambiado por el mismo, este es usado de nuevo. 

 

Ese mismo dólar que fue usado para pagar tu sueldo o el mío,  luego lo usamos para pagar algo más, y quien lo recibe lo usa para pagar a sus empleados quienes también lo usarán eventualmente para pagar por bienes o servicios, una y otra y otra vez más, y mientras más sea intercambiado, significa que más dinero habrá y más valioso será.

 

Entonces, inherentemente si viviéramos en una utopía (lo cual es imposible) las monedas no existirían, puesto que no habría algo más valioso que todo lo demás: Cualquier bien o cualquier servicio que proveamos tendría el mismo valor que el resto. 

 

Y como no vivimos en una utopía y existen las monedas, el costo del dinero se encuentra en circulación. En movimiento. Un concepto completamente opuesto a la idea de acumulación, la cual consiste en mantener nuestro capital estático.

 

Entonces, cuando los bancos y gobiernos comprenden este valor, tanto la Reserva Federal (el banco rey de cada país) como las demás entidades financieras tasan porcentajes de interés sobre sus préstamos basado únicamente en cuanto dinero desean hacer. Y cada vez que depositas tu dinero en el banco, legalmente pasa a ser de ellos. 

 

A partir de aquí es donde comienzas a ver como el sistema está amañado, ya que no solo tienen acceso a tomar préstamos de la reserva federal sino que también tienen permitido fraccionar sus préstamos: Solo necesitan retener 3% de ese dinero y prestan el 97% del resto. 

 

Y la parte triste es que terminas pagando intereses por tu propio dinero, pues ya lo has declarado al fisco y al que has pagado impuestos, que entonces va al banco (fraccionado) y luego el banco te presta a ti con intereses, que luego debes declarar y pagar impuestos por el mismo repitiendo el ciclo.

 

De este 3% del dinero que retienen los bancos, realmente sólo necesitan un décimo del mismo en sus bóvedas a lo largo de la nación, significando un 0,3%, mientras que ese 2,7% restante se mantiene invertido en seguros de vida con valor en efectivo. Estas entidades aseguran a todos sus empleados y si alguno de estos llegase a fallecer, lo cobrarán sus familias quienes lo retendrán en estos bancos.

Recuerda: Cada vez que depositas tu dinero en el banco, legalmente pasa a ser de ellos. 

 

Y si hay algo seguro en la vida, es que todos moriremos en algún momento, por lo que esta inversión les garantiza un retorno mucho más grande que les permitirá contratar a una nueva persona inteligente, bastante preparada, más joven y moderna a la que podrán asegurar nuevamente, repitiendo este ciclo nuevamente.

 

Por lo que les resulta una inversión bastante segura. Especialmente si el fallecimiento ocurre mientras siguen siendo empleados del banco.

 

¿Cuáles son los mayores activos de las empresas? Cualquier bien que les produzca dinero y sus recursos humanos. Ahora, todo el dinero que pagan en esto cuenta para los activos que necesitan tener en reserva, así que esencialmente, cada vez que pagan a sus empleados (porque deben hacerlo de todos modos) también están incrementando las reservas que tienen y permitiéndoles prestar más dinero con intereses, recibiendo mayor flujo de caja.

 

Y este parece ser un juego mucho mejor que el que jugamos los demás, como consumidor final. 

 

Los bancos se encargan de mantener más del 90% de su dinero en movimiento valiéndose del conocimiento de que es un recurso infinito, lo que les permite multiplicarlo con el tiempo a través de préstamos y seguros, entre otras inversiones. Y mientras tú acumulas todo, o casi todo tu dinero, ellos apenas si lo hacen con el 0,3% del suyo.

 

Y es por esto que decimos a nuestros inversionistas que preparamos para ellos la estructura de invertir como los bancos, puesto que la clave se encuentra en el flujo de caja. Pero cuidando también las finanzas de quienes serán los consumidores finales para nuestros Filantroinversores: Las familias que compren sus casas.

 

Y será la próxima semana donde entremos en detalle explicando cómo puedes lograr esto a través del modelo de Equity & Help. ¡Nos vemos!

More articles